Cuando tu objetivo es equilibrar tu estilo de vida y quieres puntuar tu dieta, una estrategia común que funciona y da como resultado optar por alternativas más nutritivas y saludables a los alimentos que ya comes.
Por ejemplo, en lugar de pan normal, opta por pan integral. En lugar de elegir un yogur azucarado, es mejor optar por un yogur griego, rico en proteínas, al que se le añade fruta fresca, sin azúcares añadidos.
Y dado que el azúcar y los edulcorantes artificiales son dos de los alimentos básicos de una dieta deficiente, la pregunta natural es: ¿es el azúcar sin refinar una alternativa saludable al azúcar refinado?
Esto es lo que necesita saber sobre los dos tipos de azúcar desde un punto de vista nutricional.
Perfil nutricional del azúcar cruda y refinada
Aunque muchas personas afirman con vehemencia que el azúcar sin refinar es una alternativa saludable al azúcar refinada, solo porque está menos procesada, lamento decir que no es cierto en absoluto. De hecho, el azúcar sin refinar no pasa por tantos procesos de procesamiento como el azúcar refinado. Sin embargo, el perfil nutricional de los dos tipos de azúcar es el mismo. Tanto el azúcar crudo como el refinado tienen la misma cantidad de calorías y la misma cantidad de carbohidratos.
Cómo trata el cuerpo el azúcar refinada y cruda
Por supuesto, se aplica la regla de que debemos mantenernos lo más alejados posible de los productos procesados. Sin embargo, el nivel de procesamiento no es lo único que debemos tener en cuenta. Igualmente importante es la forma en que nuestros cuerpos procesan los alimentos que elegimos.

En términos de azúcar cruda y refinada, la forma en que se procesan metabólicamente es la misma. Esto significa que los efectos en el cuerpo son tan dañinos en el caso del exceso de azúcar refinada, pero también en el caso del exceso de azúcar en bruto.
¿La conclusión?
¡Es simple! No importa qué azúcar elijas comer, ¡importa cuánto comes! Los especialistas recomiendan limitar su consumo al 10% de la ingesta calórica diaria. Por ejemplo, si consumimos 2.000 calorías al día, la dosis saludable de azúcar de ese día no debe superar los 50 gramos.
Entonces, cuando se trata de azúcar, solo hay una gran regla: consumirla con moderación. El consumo responsable de azúcar tiene efectos beneficiosos visibles: baja de peso, el nivel de azúcar en la sangre está equilibrado y todo el cuerpo se comporta mucho más saludable.